Archivos de la categoría ‘Néstor Kirchner’

 

Nunca creímos en la existencia de las casualidades. Buscando una foto para ilustrar el GRACIAS, encontramos la que encabeza el posteo: Néstor ordenando bajar la foto de los sembradores del terror y la muerte.

Ayer, al caer la tarde, la Justicia se vistió de tal y condenó a perpetua a dos de los más infrahumanos asesinos y torturadores de la Dictadura: El tigre acosta y alfredo Astiz.

Hoy, la Plaza (y todas las plazas) se llenará de sueños, realidades, lágrimas, cantos, niños, alegrías. Todo para recordar al hombre que ordenó bajar esos cuadros, todo para recordar al político que no tuvo miedo en bancar la parada contra quien sea para cumplir su promesa al Pueblo “No dejaré mis principios en la puerta de la Casa Rosada.

Lo de ayer, y esto nadie lo puede negar, fue claramente un homenaje al Flaco, que soñó con estas lacras presas de por vida y hoy, mientras nos mira cantando, llorando y recordándolo en la Plaza, se sonrie a media boca, entrecierra los ojos y nos hace sentir que todo lo que falta es posible.

Gracias Flaco por darnos la fuerza, la dignidad a los que se la habían robado, la valentía a los que estábamos timoratos, la risa a los que descreían de la política (ya lo dijo “Don Ricardo”: “Nada grande se hace sin alegría) y por volvernos a llevar a las calles, a las plazas, tanto para  disfrutar una victoria como para recordar al amigo que no está.

En las calles del sur del Conurbano, encontramos esta pintada que es sencillamente genial. Describe una realidad incontrastable y nos hace muy feliz.

 

 

 

 

 

Las fotos de este posteo son de:

Pulenta con pajaritos: http://pulenta-con-pajaritos.blogspot.com/2010_11_01_archive.html

 

Y de “No me quiero olvidar”: http://nomequieroolvidar.wordpress.com/2011/06/04/bajando-un-cuadro-formaste-miles/

Anuncios

Fuente: http://www.facebook.com/Tranco-de-Pollo

Foto: Presidencia de la Nación

Eso dijo Máximo Kirchner durante la íntima ceremonia en el cementerio de Río Gallegos mientras se abrazaba con un compañero. Los dichos son citados hoy en Página/12 por Horacio Verbitsky, quien participó de la última despedida a Néstor Kirchner.

Verbitsky, en una excelente crónica, agrega que la Presidenta le dijo:“Viste, somos peronistas. Siempre andamos en medio del pueblo y el tumulto. No vamos a cambiar justo ahora”.

En la ceremonia participaron los legisladores Agustín Rossi y Eduardo Fellner; el jefe de Gabinete Aníbal Fernández y su vice Juan Manuel Abal Medina; Julio De Vido, Carlos Zannini, Héctor Icazuriaga, de la SIDE, entre otros.

Para leer la nota completa http://bit.ly/9bS0F3

El artículo fue publicado el 15 de mayo de 2003, apenas 10 días antes de que asumiera Néstor Kirchner a la presidencia. Su autor fue nada más ni nada menos que Claudio Escribano, el mandamás del diario en aquellos tiempos. El objetivo estaba claro: condicionar al jefe de Estado entrante e imponer condiciones de alineamiento con los Estados Unidos. Este artículo debería ser estudiado como una de las mayores operaciones periodísticas de la historia.

En su columna, Escribano le “comunicó” a Néstor Kirchner que “su gobierno duraría sólo un año” y le presentó un asombroso pliego de condiciones: alineamiento automático con Estados Unidos, encuentro con el embajador y los empresarios, condena a Cuba, reivindicación de la guerra sucia y medidas excepcionales de seguridad.

“Los argentinos habían resuelto darse un gobierno débil”, aseguró Escribano en su profética columna para luego rematar con un increíble: “La Argentina ha resuelto darse gobierno por un año”.

Hoy en día Escribano ya no es más el mandamás del diario. En marzo de 2006 dejó su cargo de secretario general de la Redacción luego de 50 años y pasó a ser otro de los tantos “fantasmas” del Directorio.

El canciller Héctor Timerman se quedó corto al afirmar vía Twitter que en la columna de hoy (Joaquín) Morales Solá mostraba que “transformó su odio en estupidez”. Estúpido o no, el “periodista” intentó minimizar o ignorar el acto político y popular más trascendente desde que se recuperó la democracia.

Este nefasto operador comenzó su artículo con interrogantes. Un recurso fácil y bajo, pero lamentablemente efectivo. Obviamente Morales Solá no da ninguna respuesta. No las sabe y seguramente tampoco lo interese saberlo. Ahora, su objetivo pasa por otro lado: se busca mostrar debilidad en la Presidenta. Sino, qué sentido tiene preguntar:¿Quiénes serán sus asesores ahora que el gran consejero ya no está? ¿Quién o quiénes serán los encargados de ordenar el justicialismo, de transar con los gobernadores y de disciplinar a los intendentes del conurbano?

Uno de los mayores problemas que se enfrentan los periodistas “mala leche” es la dificultad para negar a la realidad cuando fue televisada. La solución que encontró el nefasto “periodista” es impedir los comentarios en sus artículos. De esta manera, se asegura que nadie responde ante la afirmación de que a la despedida de Néstor Kirchner sólo fueron “Miles de personas, muchas espontáneas y otras tantas movilizadas”.

Luego, lo peor. Esta lacra afirma: “La ciudad, sin embargo, no alteró el ritmo normal de su vida cotidiana. Una enorme mayoría social optó por cumplir con los menesteres de todos los días: respetó sus horas de trabajo, fue al banco, consultó con su médico, departió con amigos en un café, hizo las compras necesarias y no cambió el decurso natural de la vida”. Increíble, ¿no?

Luego de esbozar otra tanda de disparates, el operador finalizó su artículo con el mismo recurso fácil y bajo, pero lamentablemente efectivo. Preguntó: ¿Cuánta sensibilidad ha perdido la sociedad argentina en estos años para que hasta la muerte resulte impotente ante la marea del odio y el rencor? ¿Qué vientos se sembraron para recoger estas tempestades?

La sociedad no perdió la sensibilidad, en todo caso: la recuperó de la mano de Néstor Kirchner. “La marea del odio y del rencor” es precisamente contra la corporación militar que tanto daño le hizo al país, contra la traición política, contra las corporaciones periodísticas (que él representa) y contra todo aquel que quiera volver a vendarle los ojos al pueblo. ¿Qué vientos sembraron? Los vientos de que no es necesario “que se vayan todos”, sino sólo los traidores; de que el cambio es posible; de que vale la pena involucrarse en política, porque ya no corre más el “no te metás”; de que las madres y abuela no sólo de la Plaza, sino de todos; de que se puede ser un país mejor sin “bajarse los pantalones” ante el FMI o los EE.UU.; de que Latinoamérica es un bloque y que tenemos que actuar en conjunto, por enumerar sólo algunas